
El fútbol también es nuestro
Hay mujeres que heredaron el fútbol de sus padres. Otras, de sus hermanos.Yo lo heredé de mi abuelo bético y de una ciudad donde el fútbol se respira, aunque una no quiera mirarlo demasiado. En Sevilla el fútbol nunca es solamente fútbol. Está en las conversaciones familiares, en los bares,




