
La trampa de la crianza respetuosa
Sé paciente. No grites. No pierdas la calma. Acompaña sus emociones mientras regulas las tuyas. Sé una madre presente, consciente, disponible. Hazlo con amor, con ternura, con tiempo. Y, además, trabaja fuera de casa, sé independiente, realiza tu trabajo con excelencia, prepara meriendas conscientes, mantente en forma, cultiva tu mundo








