
Las mujeres no existimos.
Las mujeres no existimos más allá de la mirada patriarcal. Existimos en tanto nuestro mal llamado “capital sexual” puede ser explotado, comercializado o traficado. Las mujeres estamos muy solas, lo demuestran los últimos asesinatos machistas: Amal 30 años, su hija Hiba de 7 años y su hijo Adam de 5








